sábado, 21 de octubre de 2017

LA ROTONDA por Pepe Bejarano





Cuando conducimos bajo alguna sustancia que nos cambie la realidad, estamos expuestos a sufrir un accidente con consecuencias impredecibles.

En los controles intersemanales que realiza la DGT de forma periódica, nos sorprendemos especialmente cuando las cifras de conductores que conducen bajos los efectos de alguna droga son altísimas.

Es otra incógnita de otra ecuación difícil de despejar. ¿Cuáles son los motivos que les puede llevar a estos conductores a conducir en ese estado?

Son frecuentes, las salidas de fiestas los fines de semana; otros, por motivos personales, consumen algunos tipos de drogas que forman parte de la sus vidas; y otros que las consumen para realizar desplazamientos muy largos, y permanecer despiertos el mayor tiempo posible.

De una forma o de otra, viven en otra realidad, pero las consecuencias que estos hombres y mujeres tienen no son virtuales, son muy duras, muy tristes y forman parte de nuestro paisaje luctuoso y real.

A algunos se les nota la aptitud al volante, otros van y vienen, se desplazan con toda naturalidad y pasan a nuestro lado sin consecuencias, pero saben que, antes o después, están expuesto a una desgracia. Y lo peor, es que lo saben.

¿Hay que ser más duros con ellos? ¿Hay que tratarlos como enfermos? ¿Con una multa y pérdida de puntos es suficiente? o ¿deberíamos coger al toro por los cuernos y prevenir este tipo de situaciones?

CONCLUSIONES:

Les voy a contar las alteraciones que producen y como afectan a la conducción (lo mismo usted que consume no está informado) algunas drogas:

CANNABIS, MARIHUANA Y HACHÍS
Cambios de humor, alteración de los colores, relajación, somnolencia… Estas drogas, disminuyen la percepción, desorientan y pérdida de reflejos

COCAÍNA
Estado de excitación y aceleramiento, agresividad, menor concentración, falta de sensación de fatiga…, reduce la capacidad para tomar decisiones y te lleva a un exceso de confianza.

ANFETAMINAS
Euforia, excitación, retraso del sueño, agotamiento, reacciones violentas… Se siente especialmente capacitado para la conducción.
 
OPIÁCEOS (morfina, heroína)
Sensación de relajación y bienestar…, alteraciones visuales y en la atención, perdida de reflejo, somnolencia

ÉXTASIS
Estimulación y estado de excitación, visión borrosa…, disminución de la fatiga, deslumbramiento, exceso de confianza.

LSD e inhalantes (colas, pegamentos)
Alucinaciones, reacciones agresivas, ansiedad, pánico…, distorsión de la realidad, falta de coordinación.

Como habrán podido comprobar, cada una de ellas interfieren directamente en la conducción de cualquier vehículo, y la ingesta de ellas, incapacitan a cualquier persona para ponerse al volante.

Si usted, conscientemente las tomas antes de conducir, y produce un accidente, es algo más que un enfermo. No seré yo quien lo califique, usted ya sabe de lo que le hablo. Si por alguna razón está usted bajo la influencia de alguna de ellas, ya sea por enfermedad o diversión, utilice el servicio público o un amigo para que le lleve a casa. Y si es que, de verdad, está usted enfermo, póngase en manos de un profesional y no utilice ningún vehículo.
 
Tenemos un fin de semana por delante. Sea feliz, y olvide las drogas, la vida está repleta de pequeñas cosas que nos envuelven y nos hace ser mejores con nosotros mismos y con los demás.



Pepe Bejarano.

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